Hacer algo sencillo es muy complicado

Especificar mucho de lo que va a ir el blog es sinónimo de muerte prematura...Un blog que está abierto a más cosas que las previstas admite mayor futuro. Aunque creo que ya planeo demasiado. Tal vez hable de la vida, pues al fin y al cabo, soy "uno de los que pasaba por allí" @IgnacioHernandz

lunes, 27 de febrero de 2012

Disculpa y Comparación

Ese tipo, por lo que dicen, debe ser para más de uno una auténtica deidad. Querido en todo el mundo, Phil Collins ha arrasado allá donde ha sembrado su música.
Esta entrada es, en parte, una disculpa a tantas personas con las cuales he manifestado un "¿ese? bah" cuando se mencionaba a Phil Collins. Porque, sinceramente, nunca había prestado especial atención a este señor ya retirado (o eso dicen).
Conocí a este hombre en la jungla, acompañado de un buen salvaje y unos simpáticos gorilas: me refiero a Tarzán, la última gran película del llamado Renacimiento de Disney (Si no lo entendéis, lo buscáis en internet). No era la primera vez que vi la película: ya de niño, disfruté de ella más de una vez (no tanto como Hércules, la cual terminó por desgastar la cinta y definitivamente romperse), pero que siempre se me quedó una sensación rara. Para mí, de niño, una película con tantas posibilidades de diversión (saltos por lianas, árboles, gorilas parlantes, malvados, barcos...) se quedaba en mucho menos con tanta escena de amor. Y da la casualidad que en muchas de esas escenas ñoñas sonaba el tipo este británico. Y de ahí cogí mi manía a Phil Collins. Bueno, y de que en poco tiempo la banda sonora de la película se convirtió en éxito de ventas.
Pero pasa el tiempo, y da la casualidad de que un amigo mío pone en Itunes "Two worlds, one family" (el que vio la película en español, la conoce como "Un ser, dos mundos son" o algo así). Me empecé a interesar: esos coros, esa voz, esa percusión, esa orquestación... Y llegué, entre pitos y flautas, a "Hijo de Hombre" y "Lo extraño que soy". La sensación fue maravillosa. Al instante, estaba sentado sobre el sofá de mi antigua casa, con seis años, viendo la película, esos parajes nocturnos de la película que nunca se me han olvidado.
Total, que me puse a ver la película. Oye, qué maravilla. Es como "El nombre del viento": que aunque no esté dentro de esa extraña historia de amor, te sientes parte de ella. Y, sencillamente, "Hijo de Hombre" se merecía más el Oscar que "En mi corazón vivirás". Qué queréis que os diga, es mi punto de vista. "Son of a man" es una de esa clase de canciones optimistas que te dicen "esfuérzate y un día alcanzarás el éxito" y tal y tal. Es una canción que me motiva, y que al menos a mí me produce felicidad, e irremediablemente me lleva a ese sillón, a esa vieja televisión, y a esas tantas tardes de infancia al más puro estilo Disney...
Y bueno, para no aburrir más, termino mi disculpa con la comparación: ¿cuál os parece mejor?





Y con otra pregunta: ¿qué os sugieren estás músicas? ¿qué os viene a la mente? Un color, una sensación y una época.

Agradecería respuestas. Mero interés científico.

sábado, 18 de febrero de 2012

A ver qué es lo que pasa con esa mujer

Hoy voy a ver "La Mujer de Negro", el nuevo filme de Daniel Radcliffe, no muy alabada por su argumento, pero sí por su terror. Aunque a mí no es que el terror me atraiga mucho. Todo sea por los amigos...

domingo, 5 de febrero de 2012

LOOK!

Esa forma de mirar. Esa tranquilidad, la postura. La actitud. Y con un súbito "LOOK!" la magi sucedía en sus manos. En sus manos, en las tuyas, en la mesa, en el aire. Ése es Slydini. Me habría encantado verlo. Pero ni siquiera había nacido cuando murió. Ni a él, ni a Vernon... Creo que en estas líneas de introducción queda dicho lo que transmite este archivo inédito. Podéis disfrutarlo incluso en español:



Pero, por qué no, hay un mago que ha ido, si cabe, más allá. Slydini creó la magia actual, pero René Lavand creó la Lentidigitación, una mezcla de magia y poesía. A éste sí que tendré oportunidad de ir a verle, Dios mediante, el día 28 en el crico Price, en un buen sitio de la platea.




Os lo prometo, cuando vea algo que me haga respirar de nuevo mi potencial bloguero, os daré entradas de las buenas. Mientras tanto, recostaos. Dad al play, y soñad con estas dos fieras que son Quintino Marucci y René Lavand.

sábado, 4 de febrero de 2012

Vuelo insólito numismágico

Sigo con el cerebro un poco frito, pero nunca para la magia. Aquí tenéis una nueva rutina de NUMISMAGIA, magia con monedas. Es el vuelo mágico de tres monedas, por si no lo deja claro el título.




Mucha magia para el resto del día. Clic.

jueves, 2 de febrero de 2012

De vuelta

Damas y damos, he estado con los exámenes atragantados, y no he podido escribir absolutamente nada, tenía el genio artístico-literario completamente frito. Así que prometo volver en breves. Un trato es un trato.

viernes, 20 de enero de 2012

Otra velada mágica.




Dani DaOrtiz me da auténtico miedo. Es un monstruo. Pero un monstruo con las cartas. Es asombroso. Es todo un espectáculo.

Y es que no puedo escribir mucho más. La conferencia ha destripado muchos aspectos de la magia que vosotros, los profanos en el arte, no podéis saber. Lo siento, pero así es...

Eso sí, si podeis...ID A VERLO.


jueves, 19 de enero de 2012

GEA


Feliz no, lo siguiente. ¿Sabéis de quién hablo? De Gea. Miguel Ángel Gea. Grandioso mago. Espresivo, cariñoso, cercano, y por supuesto...mágico. Es el único, por ahora, que aún sabiendo cómo hace los juegos, me sigue dejando igual de...acojonado. Sabéis por qué, ¿no? ¿os hacéis una idea?

¡ME HA SACADO! HA HECHO MAGIA. EN M-I-S P-R-O-P-I-A-S N-A-R-I-C-E-S.

El juego es impactante. Cuatro monedas de plata, examinadas por los espectadores, viajan una a una de su mano izquierda a la derecha. Ni yo sé cómo ha hecho para hacer pasar la cuarta y última al interior de mi mano, rodeada por las manos de otro espectador.

También me ha hecho ver la magia con más cercanía. He olvidado todo lo que sabía y me he dicho: vengo a disfrutar: soy uno más del público.

He podido ver con mis propios ojos un juego que llevaba no meses, sino AÑOS deseando ver en directo.

Durante una hora y cuarto, he sido una de las personas más felices sobre la tierra.
Como decía en mi anterior blog:

SEGUNDO SUEÑO CUMPLIDO.


miércoles, 18 de enero de 2012

¡¡Nueva magia!!

No se me ocurren temas de los que hablar en el blog por ahora. Así que la magia aliviará la espera...

lunes, 16 de enero de 2012

La magia...magia...magia

Ya han empezado a llegar los ecos de mi anterior blog, como bien muestra el título. Así que, hala, una magia al canto. Ahora que he encontrado un buen lugar para grabar mis magias, las procuraré subir con asiduidad.




sábado, 14 de enero de 2012

El lenguaje es el culpable

¿A modo de disculpa? Podría ser. Pero más bien es una segunda sinceración.

Sí, justo hoy, he encontrado explicación a esa sensación que me venía cuando decía cosas como "yo lo que haría sería quitar..." Los que me conocen (y los que poco a poco me conocen) saben que lo hago con asiduidad. Pues sí, os costará creerlo, pero...yo no pienso así. Y eso es lo que al parece me quería decir mi subconsciente despues de decir esas cosas. Mis preguntas eran: ¿de verdad quería decir eso? ¿por qué he empleado esas palabras tan duras, si son completamente incompatibles con mi forma de ser? ¿soy bobo? ¿por qué digo cosas que no pienso?

Pues eso, que no pienso esas cosas. La solución (y a su vez salvación) a esa serie de cuestiones internas me ha venido a la hora de la comida, durante una intensa conversación entre mi familia y un buen, muy buen amigo mío. Su inimitable capacidad de sacar conclusiones exageradas (desde el cariño) sumada a mi excelente compenetración con mi hermano, me han hecho verme a mí mismo, y ver la fuente de semejantes estupideces que han estado saliendo de mi boca tanto tiempo, y que tanto, tanto daño han hecho al yo que ve gente en mí. Y comienza así.

Soy una persona organizada. Adoro el orden. Me agota mi propio desorden. Además, he sido educado afortunadamente en una forma de vivir que se resume en "por un mundo mejor". En añadido, soy una persona con un deseo de un mundo utópico. Por eso, desearía que la gente pensase como yo. Ahí es donde la gente se confunde. Quiero que tengan una visión del mundo similar. Eso es muy distinto de querer que sean como yo. Primera confusión por el lenguaje.

Soy también partidario de un mundo verde, limpio, ecológico, sostenible. No soporto a los que consumen, gastan y ensucian. Querer hacer desaparecer es una forma de hablar, eso sí, muy mal elegida. Segundo error con elegido.

Soy una persona a veces cobarde, y por un episodio que no soporto recordar, cogí manía a una gente con una forma de vestir completamente distinta a la mía. Querer hacerlos desaparecer es una forma de expresar mi deseo de alejarme de cualquier enfrentamiento violento. Soy una persona, ante todo, pacífica. Tercer error en la comprensión de mis palabras.

Por esta última argumentación, me produce especial aversión la música que relaciono con la gente que estuvo implicada en ese episodio. Pero tampoco la quitaría, porque esa música puede transmitir de todo, pero casi nunca violencia. Además, sigue unos modelos como cualquier otra obra. Que no me guste ya es otra cosa, pero también lo respeto. Cuarto error de comprensión en mis expresiones. También cometo el error de asociarlo (el terrible episodio y a mi ver, esa estrafalaria forma de de vestir [que ojo, he dicho etrafalaria, que no intolerable] ) con algunas razas en especial. Mi temor a encontrarme de nuevo con esa clase de gente influye en mis palabras. Quinto error de comprensión y expresión.

Llegamos, por fin, a la solución, al por qué de mis palabras.

Soy, sobre todo, una persona con facil tendencia al optimismo (si no no se explicaría ese deseo de un mundo tan utópico). Pero por desgracia, tengo también tendencia en pensar que al primer error el fracaso sea inminente. Es esa desesperación, la de no poder alcanzar esas metas que tanto ansío, por culpa de ciertos episodios que luego, por mis palabras, enlazo erróneamente con otras realidades, la que me hace dictar esos juicios que han hecho temblar ligeramente a mis mejores amigos.

Con esta entrada pretendo tranquilizarlos. Y lo digo: tranquilos, no soy lo que dicen mis juicios. Y los que me conoceis bien lo sabéis.

Ahora ya teneis adjetivos de sobra. Tal vez optimista, facilmente desesperable, utópico, limpio, maníatico de lo respetuoso con el medio, Mr Law and Order, como me llaman en mi familia...

Pero jamás cerrado. Jamás. Y ahora os digo para terminar: escribiré o redactaré genial, pero a partir de ahora mediré muy mucho mis palabras a la hora de dictar mis juicios.

Podéis contar con ello.



martes, 10 de enero de 2012

Tchaikovsky (Parrafada...Auténtica Sinceración Musical)

¡Caray, sí que llevaba tiempo sin escribir! 27 de diciembre...¡ya lo creo!
En realidad, se me han ocurrido muchas cosas sobre las que escribir, pero espero a la mejor para ponerme a escribir. No quiero convertirme en un pelmazo, ni en un charlatán. Tienes que esperar a aquello que no exige un excesivo esfuerzo para escribir. Cuando te cuesta mucho plasmar una idea, será que no ha cuajado del todo. Lo que escribo suele ser como una breve iluminación, como si de repente, un gigantesco foco me cayese encima y me diese la gran idea. Y cómo no, ese foco es la música.

Y es que me apasiona la música. Pero la música, música, la música de verdad: ni los gritos tribales que unos llaman reggae ni David Guetta ni Pitbull, ni tampoco a los ñoños remix, mashups, pop o aquello que próximamente sea un capricho de las modas. Sí, lectores, que se que a más de uno le gusta lo que he dicho, pero su música está avocada al olvido. Tendrán la suerte de ser recuperada por auténticos melómanos, y otras simplemente, desaparecerán de la memoria. Vale, unas más que otras, como las canciones del verano, que tienen la calidad musical de un ladrido mal dado, o la risa de una hiena afónica. Hay, en concreto, una música: la clásica. Esa nunca morirá. Y decir lo contrario, perdonadme la respuesta, pero sería una necedad. Preguntaos si en el futuro sabrán quienes fueron Taio Cruz, o el Bieber, o quienes fueron Kurt, Rachel, Finn, o qué demonios era New Directions (es un ejemplo, no me matéis :S). Lo siento, pero no lo sabrán...la mayoría. Hay que ser un auténtico revolucionario para pasar a la historia (y pocos pasaron esa criba: Rollings, Beatles, Abba, Dire Straits...). Abajo tenéis un reproductor de Goear. Encendedlo: escuchadlo.
Por favor, hacedme ese favor, escuchadlo, y leed mi entrada.
No os arrepentiréis.



Por el título, sabeis quién me ha infundido esta idea. Tchaikovsky. Y todo comenzó en la Cabalgata de Reyes de este año nuevo, 2012. Por si alguno fue y vio a la marioneta de dimensiones colosales y a la chica en el globo, que sepa que la música que sonaba era una vals, pero no una cualquiera: el legendario Vals de las Flores. He tenido bastante tiempo olvidado a este compositor ruso, pero cuando oí uno de sus "crescendos" sentí como un cosquilleo en mi espalda, que termino en un chispazo en mi nuca. Y vosotros, los que disfrutais con la musica, sabreis lo que produce: esa sensación que dura milésimas de segundo y que te produce una alegría incontenible, casi rozando la emoción.

Ahora entiendo eso de que la música clásica nunca perecerá. ¡Es imposible que suceda! Cuántas veces habré escuchado ya el "Nutcracker Ballet"...¡y no me canso de escucharlo! Y así con toda la obra de Tchaikovsky. Qué digo, ¿de Tchaikovsky? ¡De todos los grandes compositores! ¡Es una maravilla detrás de otra! Esa sensación tan maravillosa que te produce la PERFECCIÓN ajena y la maestría del ajeno (de lo que ya hablé en otra entrada), es que me cautiva.
Quería hablar, al principio, de la influencia de la música y de la capacidad de la misma para iniciar un auténtico tren de sensaciones tan dispar en el hombre ( y mujer, si nos ponemos "politicamente correctos" ¬¬). Son todas tan distintas:
"Trepak"


Y otra vez, el "chispazo" que me produce del segundo 26 al 39...es indescriptible. O tambíen:


Esta es otra genialidad. ¡Pero bueno, otra digresión al canto! Y, por favor, dadme ese capricho, ese regalo atrasado de Navidad: escuchadlo todo, por favor, repito: "no os arrepentiréis".

En fin, repito: "Quería hablar, al principio, de la influencia de la música y de la capacidad de la misma para iniciar un auténtico tren de sensaciones tan dispar..."

Y tal vez me toméis por un loco. Y creedme, lo soy. Pero un loco sano.

Un loco por la buena música.




martes, 27 de diciembre de 2011

Tres puntos seguidos lo indican todo


¡CRACK!
¡PUM!
¡CRISH!

No, probemos con otro...tal vez "JRSHJRHSJRSH"...sí, creo que ese lo imita mucho mejor.
¿O no? ¿Es posible plasmarlo con letras? No creo que lo sea. O a lo mejor no es siquiera algo plasmable. Es lo que es, y ya está. No es tangible, no es algo que me incumba. No puedes hacer nada, y eso es, nada, lo mejor que puedo hacer. Todo lo que he pintado está muy bien...pero no es lo real. Y aquí es cuando dicen los astures:

"Ye lo que hay".
Hay que rasgar el papel y pintar un nuevo lienzo. Las pinturas son las mismas, la paleta, es exacta, pero el modelo, ¡ay, el modelo!...¿completamente distinto?

Oh, no te preocupes...intentaré pintarte lo mejor posible. Te doy mi palabra. Para eso estoy, para hacer lo mejor que pueda.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Felicidad insuflada

Vaya títulos mas raros pongo para el blog,¿verdad? Créeme, me encantaría poner títulos mas normales, pero no hay otra manera de expresarlo. Éste en especial se refiere a uno de los múltiples efectos colaterales de la magia. Lo peor es que hasta ahora no me había dado cuenta de ello.

Hoy he decidido compartir mi magia. En un arrebato, acepté actuar (en parte no me quedaba otra, porque ya me habían incluido en el elenco sin consultar)para, en un principio, una docena de ancianitos en silla de ruedas. Esto supuso para mí el despolvar una ingente cantidad de efectos que había abandonado: las tres cuerdas, la cuerda y el aro (más adelante en vídeo), los f""s p"""s (sólo para magos, jeje), la bolsa y el huevo en sistema Tarbell, la bolsa de cambio en Zipper...En resumen, trucos vistosos para gente que por desgracia habían perdido velocidad a la hora de captar la realidad. El problema verdadero se me ha planteado cuando, a causa del rechazo de algunos a ir, debido al mal tiempo, han decidido invitar a más gente, no ensillada. Y a mí, que había estado planeando un guión con un orden determinado de juegos, me ha supuesto reordenar el espectáculo (reducirlo a tan sólo 10 minutos, cuanod yo ofrecía más de 30) , y dejar la artillería pesada para próximas actuaciones que me han garantizado.

Me he presentado allí, y no tenía ni mesa, ni tapete, ni ningún lugar donde apoyar mi maletín, y me tocaba después de Dolores, la mujer de las Castañuelas. Tenía un tiempo de exactamente 7 minutos más o menos para reorganizar mi espectáculo y preparar todo. Adiós a la carta impresa en el pañuelo, a la magia del azúcar de Luis Piedrahita...Y han pronunciado mi nombre: ¡Ignacio, el mago! Los nervios por si me equivocaba, por si la gente no me aceptaba, si el público era difícil, si había elegido bien los juegos...todos ellos han desparecido al hacer acto de presencia y mirarlos a la cara...¡Más de 100 ojos mirandome! Con atención, interés..pero sobre todo, alegría y respeto, junto con esa clase de sonrisas que te infunde calor a las manos, en ese momento gélidas por los nervios, y que insuflan una felicidad indescriptible y sólo te hacen pensar: vamos allá.

El resto de la velada ha ido sobre ruedas: a la primera voluntaria le he sacado su carta elegida y firmada de mi boca: a los segundo les he hecho comportase como auténticas gallinas para hacer aparecer huevos de verdad dentro de una bolsa, y al tercero le he hecho imaginarse que sus dedos eran unas afiladas tijeras que cortaban cualquier cosa. Y todo se han despedido con sonrisas, con abrazos, con dos besos y diciendo: "Qué labia, qué salero, ni Tamariz"...Y lo que es mas importante: además de sonreír y de aceptar esos comentarios (que no me deben hacer creerme superior para nada, pues eso es un estorbo en el camino de la magia), me he dado cuenta de que todos estos meses haciéndome magias a mí mismo y rechazando hacer trucos hasta a mi propia familia, han dado su fruto: no me he mirado a las manos, les he mirado a los ojos, he hecho gags, he interactuado...he creado MAGIA.

He creído conveniente escribir esta entrada para que veais, los que me conoceis, el apasionado amor que siento por este arte y que se esconde detrás de mi. Y que veais los ardorosos deseos que tengo de que en las próximas veladas consiga crear ese ambiente distendido pero silencioso, respetuoso, alegre y ante todo, onírico y mágico. Así sea.


miércoles, 30 de noviembre de 2011

Y Zarkana me inspiró

Cuando salí de ver "Zarkana" hace exactamente una semana, me di cuenta de una cosa que me hizo reflexionar de camino a mi casa. Pero empecemos por el principio. "Zarkana" es el nuevo espectáculo del Cirque Du Soleil, en el que se narra cómo un mago e inventor pierde el amor y la inspiración con un cierto toque gore. Malabaristas increíbles, aosmbrosos forzudos sobre una escalera que sobre sus hombros sostienen escaleras de 2 metros con contorsionistas encima, payasos magníficos, saltos sobre la cuerda floja impresionantes...Lo único malo es que en algún momento se equivocaron. Pero eso no resta el efecto que produjo en mí a la salida.

Allá voy: si os dais cuenta, el circo no es más que una prueba casi irrefutable de que los humanos sienten aprecio por el otro, que no siempre viven pensando en el ombligo. Y si no me creéis, pensad qué es el circo: es un lugar al que vamos a ver gente hacer cosas maravillosas. Hasta al más egoísta, egocéntrico y narcisista se da alguna vez el capricho de ir a ver las genialidades que realizan personas que no son él. Es disfrutar de los demás, es un disfrute personal.
Además, cuando uno va al circo, va con el sentimiento que alberga la esperanza de que todo va a salir bien. Pero así no tendría gracia el circo; necesitan mostrar que el peligro es real, tangible, posible, que puede suceder. Y así lo hacen, con esas pausas dramáticas: el temblor del gimnasta ante el posterior esfuerzo suprahumano; la respiración profunda de la malabarista antes de comenzar...Todo hace ponernos en el escenario y pensar: "Ojalá le vaya bien y no se equivoque".
Y esto demuestra mi teoría de que todos pensamos en el otro y le queremos. De formas distintas, pero le queremos. Al menos, le queremos vivo. Y si no, como demostración final, escuchad ese grito ahogado cuando parece que el de la cuerda floja se va a caer y estampar contra el suelo tras 6 m de caída.

Ahí lo dejo. Y que cada cual infiera lo que crea conveniente. Amén.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Cuando algo perfecto no admite explicación

A ver, déjame escucharla.

Pues no sé que le ves a esa canción. No sé, a mí me parece muy parecida a esta...Vale, que sí, pero que es solo mi parecer.

Mira, en cambio, esta es...que te vas a quedar de una pieza cuando la escuches. ¿Ya suena, le has dado al play? Vale...Esta parte no, la de ahora...ya está, casi...Ahora...¿Qué te parece? Buena, ¿verdad? ¿Cómo te puede dar igual? Pues a mí no me gusta la tuya. No se cómo no te encanta, la verdad.

Y es que a todos nos ha pasado eso alguna vez. Hoy me ha dado por pensarlo. ¿Qué hace que una canción en concreto nos llegue a nuestro más profundo ser? ¿Por qué ésta canción, en el segundo 2:20 (en mi caso) nos produce una irrefrenable sensación de plenitud (porque no hay otra palabra), mientras que esa canción nos deja indiferentes? Decía el Joker en una de sus películas que el momento en el que se muestra una persona tal y como es tiene lugar justo antes de su muerte. En mi opinión: Dime qué escuchas y te diré como eres. Al joven activo y alocado le encanta una canción que le agarre del brazo y le lleve en volandas con ritmos rápidos y melodías pegadizas. A la adolescente romantizada (y no me arrepiento de poner género) le encanta sentirse parte de una canción, que sienta que la canción habla de ella. Y a otros, amantes de la perfección, la exactitud y que disfrutan con la armonía (como es mi caso), les encanta sentarse a escuchar y suspirar profundamente tras un pasaje brillante de Chopin o Debussy.

La música es nuestra mejor aliada. Nos llena cuando queremos sentirnos bien y estamos tristes, nos da ese empujón necesario para esos pasos que no nos atrevemos a dar, o simplemente, nos produce esa maravillosa sensación que nada más produce (y repito: absolutamente nada). Es la mejor banda sonora de nuestra vida, hace que nos sintamos en una película. Nos hace movernos de forma sincronizada con la música en nuestro día a día. Hace lo cotidiano digno de un videoclip.

Y seguiría mucho más. Pero es que, cuanto más me paro a pensar, más lejos queda ese horizonte en el que alcanzaría la respuesta. Ante este panorama quimérico, uno solo puede sentarse y comenzar a escuchar aquello que te deja sin palabras...


miércoles, 16 de noviembre de 2011

De Eric Idle para ti

Anímate. ¿Sabes lo que dice la gente?

Hay cosas malas en la vida que pueden volverte loco de remate. Otras, en cambio, te hacen jurar y maldecir. Y si en la vida, justamente, muerdes el hueso, ¡no te quejes! Sólo silba. SIlbar hará que las cosas mejoren. Y además:

Mira siempre el lado bueno de vivir. Busca siempre el lado luminoso.

Y si la vida de parece una bonita mierda, será porque te has olvidado de algo. Tal vez sonreír. Tal vez bailar y cantar. Cuando estés deprimido, ¡no seas imbécil! junta tus labios...y silba.

Busca siempre el lado bueno de la vida. Busca siempre su cara más luminosa.

Porque, ¿qué es la vida? ¡es absurda! Y la muerte, la palabra final. Enfréntate al telón, cuando caiga, con una elegante reverencia. Y olvídate del pecado. ¡Da a la audiencia una sonrisa! ¡Disfruta! A fin de cuentas...¡es tu última oportunidad!

Busca también el lado bueno de la muerte, antes de exhalar tu último aliento.

La vida es un pedazo de mierda cuando la miras y te paras a pensarlo. La vida es una risa, ¿y la muerte? ¡Una broma! Verás como todo es una farsa, y al menos...hazlos reír mientras te vas. Recuerda: ¡la última risa es por ti!

Mira el lado brillante de la vida.

¿Qué tienes que perder? Vienes de la nada, y acabas en la nada...¿Qué has perdido?
¡Nada!

Busca el lado bueno de vivir...



jueves, 10 de noviembre de 2011

¿Una de cal y otra de arena?

Mi teoría sobre el equilibrio de actos buenos y malos se cumple en el cincuenta por ciento de las veces ( el otro cincuenta por ciento lo componen las veces que se me olvida que tengo esa teoría). Aunque claro, cuando digo "mi teoría" es para darle mi toque personal. Este postulado es tan mío como el dinero que tenemos todos ahorrado en el banco. Todo el mundo coge un poco, y cuando lo necesitamos de verdad, resulta no pertenecer a nadie.

Pues sí, va a resultar cierto que vivimos en un constante equilibrio entre suerte y "desdicha". Afortunadamente, no me he visto en situaciones extremas en las que sea apreciable ese cambio paulatino entre mala suerte y sensación de mejora. Todo lo digo, claramente, desde lo cotidiano. Sí, cosas nimias y escurridizas, pero tangibles al fin y al cabo.

¿A quién no le ha sucedido el despertarse (me refiero al momento de levantarse,no en la fase gruñón-resacoso de "cinco minutos más") con un repentino sentimiento de: "hoy todo me va a ir genial, que tiemble el mundo" y que, confiado con todo, se le quemen las tostadas o que pierda el autobús? ¿O que consiga sentirse por encima de todos sus amigos en algo y que luego todos ellos, poco a poco, le muestren lo bien que les va en algunos aspectos dela vida que desearías encarecidamente vivir como ellos? ¿O que restriegues una buena nota a un compañero con peor calificación y que más tarde te planten una nota que no esperabas...para nada?

Pues todo esto,lectores, sucede porque tiene que equilibrarse la balanza vital. Si la vida fuese solo desgracias o solo genialidades, ¿para qué viviríamos? ¿Acaso no es motivo de nuestra felicidad darnos cuenta que aquello que tenemos porque hemos vivido un momento duro que nos lo ha mostrado? Pensadlo así: jamás valoraríamos un chaquetón si eternamente fuese verano, ni tampoco una camiseta si siempre fuese invierno.

Así pues, cuando nos encontremos (yo me incluyo) esos en momentos amargos,en que desearíamos desaparecer o dar un golpe seco en la nuca al causante de nuestro malestar, no nos desmoralicemos: pensemos que es una lección más en nuestra vida, y que nos ayudará en momentos agridulces (a poder ser más dulces que agrios) y disfrutar aún más de esos pequeños episodios que forman, retazo a retazo, el lienzo de nuestra vida.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Las decisiones arriesgadas forman poco a poco la vida.


"Fhhhhhhhhhhhhhhhhhhh..." ¿Cómo plasmar con letras el sonido de
un globo desinflándose? Debería habérselo preguntado a mi blog antiguo. A ese pobre "pulpo" en el garaje le debía estar faltando agua, por que lo dejé malamente al irme de vacaciones y al volver estaba medio muerto. A pesar de casi suplicarme diciendo "Escribe entradas, que me muero", no pude hacer menos que ignorarle y dejar que muriese de una vez. Muy conocido es el caso del que llega de verano, ve una de sus plantas muertas y aún así sigue regándola. Pocas veces la recuperará. La mayor parte de las ocasiones lo único que se consigue es que la planta se pudra y le salgan hongos y setas. A mi blog le pasaba algo parecido, estaba desarrollando hongos y parásitos en forma de " 0 comentarios", " 0 visitas en un mes"...Así que mejor arrancar la plantita y despedirse como es debido antes de tirarla, en lugar de alargar su agonía con entradas insulsas por mera rutina.
Yo me despedí como es debido. "Escribí muchas historias; unas buenas, otras malas. Espero que gracias a ese pulpo extravagante este nuevo brote de creatividad dé su fruto".

Y no intentéis buscar, porque no encontraréis. Ese pulpillo se ha ido muy, muy lejos...